El Ocean Viking recibe finalmente un lugar seguro al que llevar a los supervivientes rescatados

El Ocean Viking recibe finalmente un lugar seguro al que llevar a los supervivientes rescatados

Tras 14 días varados en el mar con 356 personas, MSF acoge con alivio que se les haya ofrecido un lugar seguro para el desembarco en Malta

Ámsterdam / Mediterráneo central / Madrid, 23 de agosto de 2019.- Tras 14 días varados en el mar con 356 hombres, mujeres y niños vulnerables a bordo, Médicos Sin Fronteras (MSF) acoge con alivio que se le haya ofrecido al Ocean Viking, un lugar seguro para el desembarco en Malta. Si bien una coalición de países ha dado un paso adelante para dar una respuesta humana a las 356 personas rescatadas, los Gobiernos europeos deben detener estos retrasos prolongados y las pequeñas negociaciones ad hoc, y establecer con urgencia un mecanismo de desembarco para las personas rescatadas en el mar.

Descarga de fotografías de ARCHIVO de actividades médicas en el Ocean Viking.
Descarga de vídeos de ARCHIVO de los cuatro rescates realizados del 9 al 12 de agosto.

Es un alivio que este largo suplicio para las 356 personas que llevamos a bordo finalmente haya terminado. ¿Era necesario imponer dos semanas de una espera insoportable para que desembarcaran? Hablamos de personas que huyeron de circunstancias desesperadas en sus países de origen y que sufrieron abusos horribles en Libia”, recuerda Jay Berger, coordinador de proyecto de MSF a bordo del Ocean Viking que la organización opera conjuntamente con SOS Méditerranée.

"Hemos tratado a heridos de guerra que estaban atrapados en la primera línea del conflicto en Trípoli y hemos visto las cicatrices de quienes vivieron los ataques aéreos del centro de detención de Tayura. Hemos hablado con supervivientes de naufragios e intercepciones. Hemos escuchado historias de palizas brutales, descargas eléctricas, torturas (incluso empleando plástico derretido), y violencia sexual. Ni los menores están exentos de estos horrores. Los Estados europeos deben analizar detenidamente su implicación en las situaciones en que quedan atrapadas estas personas”, afirma Berger.

A pesar de que llevamos pidiendo una respuesta humana desde la decisión de Italia de cerrar sus puertos a los buques humanitarios en junio de 2018, en estas últimas dos semanas MSF se ha encontrado exactamente en la misma posición en la que estábamos hace un año: varados en el mar con cientos de personas vulnerables a bordo mientras que los estados europeos estaban paralizados por la política.

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Es triste que tengamos que repetir el mismo mensaje a los líderes europeos una y otra vez sin asistir a cambio alguno. Ya no pueden alegar que conocen el desastre que se desarrolla en el Mediterráneo. Tras cientos de muertes en el mar e innumerables historias de sufrimiento, es hora de que los líderes europeos reconozcan este desastre humanitario por lo que es y den, finalmente, un paso adelante estableciendo soluciones humanas, comenzando con la creación de un mecanismo que permita el desembarco rápido", añade Berger.

MSF demanda a los Estados europeos que:

  • Establezcan un sistema de desembarque sostenible y predecible que proteja los derechos de los supervivientes.
  • Pongan fin a su apoyo político y material al sistema de retornos forzosos a Libia, donde refugiados y migrantes son detenidos de forma arbitraria e inhumana. Las personas que huyen de Libia no deben ser devueltas de ninguna manera allí.
  • Respondan a la necesidad urgente de una operación con capacidad de búsqueda y rescate europea proactiva y suficiente.
  • Detengan las acciones punitivas contra las ONG que intentan facilitar asistencia vital ante la falta de una respuesta lideradas por los Gobiernos ante esta crisis.

“Tras el desembarco, haremos una escala en puerto para realizar labores de reabastecimiento, repostar de combustible y cambiar de tripulación. Mientras las personas se ahoguen y sigan huyendo de Libia, seguiremos comprometidos con salvar vidas en el mar”, agrega Jay Berger.


Notas para los editores: A las 10 horas de patrullar la zona de rescate al norte de Libia, el Ocean Viking recibió una alerta sobre el primer bote en peligro el 9 de agosto. Lo que siguió fueron cuatro días de operaciones de salvamento en las que fueron rescatados 356 hombres, mujeres y niños (el más pequeño de apenas un año) en cuatro rescates. Durante este tiempo, el barco de rescate Open Arms estuvo varado con 147 personas a bordo esperando el desembarco. Esta semana, mientras el Ocean Viking y Open Arms permanecían paralizados en el mar, han llegado nuevos informes de posibles naufragios y de muertes evitables coincidiendo con un momento en el que no hay una sola embarcación europea dedicada específicamente a labores de búsqueda y rescate.

Las circunstancias que rodean los rescates y la respuesta inadecuada de las autoridades, ya sean libias, maltesas, italianas o europeas, muestran lo confusa que se mantiene la situación en el mar mientras los Estados no ponen en primer lugar su deber de salvar vidas. A pesar de que intentamos contactar constantemente al Centro de Coordinación de Rescate de Libia desde que recibimos la primera alerta de socorro, no recibimos una respuesta hasta mucho después del rescate, ofreciéndonos para ir a Libia, en contra del derecho internacional. Dada la falta de un lugar seguro por parte de las autoridades libias, solicitamos que las autoridades marítimas maltesas e italianas se hicieran cargo de la coordinación y dieran apoyo para encontrar un lugar seguro, dado su papel de centros de coordinación más cercanos con capacidad para prestar dicha asistencia. Dos semanas después, y tras una primera negativa a asumir la coordinación la primera vez, el primer ministro maltés ha anunciado hoy 23 de agosto que los 356 personas rescatadas por el Ocean Viking serán transferidas a navíos de la Armada de Malta fuera de las aguas territoriales maltesas y serán desembarcadas en Malta. Entendemos que todas las personas rescatadas serán reubicadas en otros Estados miembros de la UE: Francia, Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Portugal y Rumania.

Guillermo Algar González Press Officer at MSF España

 

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Médicos Sin Fronteras es una organización médico-humanitaria internacional que asiste a poblaciones en situación precaria y a víctimas de catástrofes de origen natural o humano y de conflictos armados, sin ninguna discriminación por raza, género, religión o ideología política. Su presencia independiente e imparcial en las crisis le permite dar una asistencia inmediata a las personas más necesitadas. La acción médica es la prioridad de MSF, pero la organización también recurre al testimonio como medio para provocar cambios en favor de las poblaciones a las que asiste.

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