República Democrática del Congo: la provincia de Kivu Sur, al borde del colapso sanitario
La retirada de la financiación internacional y de las organizaciones humanitarias está dejando a decenas de miles de personas sin acceso a atención médica vital
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Minova, Kivu Sur, 7 de mayo de 2026. – En un contexto de conflicto prolongado y de retirada progresiva de las organizaciones humanitarias, el acceso a la atención sanitaria en la provincia de Kivu Sur, en el este de República Democrática del Congo (RDC), se está deteriorando peligrosamente. Uno de los ejemplos más claros puede verse en Minova, ciudad situada en el norte del territorio de Kalehe, donde la suspensión de la financiación del Banco Mundial a través del Programa Multisectorial de Nutrición y Salud (PMNS) ha tenido consecuencias inmediatas en el acceso a atención médica vital, especialmente para las mujeres embarazadas y los recién nacidos.
Un Kivu Sur desatendido pese a las inmensas necesidades
En Kivu Sur, las interrupciones en el suministro de medicamentos, vacunas e insumos nutricionales afectan hoy a la mayoría de las zonas de salud de la provincia. Durante muchos meses del año pasado, y a pesar de que había epidemias de sarampión activas en 24 de las 34 zonas de salud, no quedaban vacunas disponibles.
“Los programas nacionales de salud para luchar contra la malaria, la tuberculosis, el VIH, la desnutrición y la vacunación ya no funcionan de manera efectiva en muchas zonas, debido a las limitaciones de seguridad y logísticas y a la retirada de financiación”, explica Issa Moussa, coordinador general de MSF en Kivu Sur. “Los centros de salud primarios, a menudo sin personal remunerado ni medicamentos esenciales, no están en condiciones de responder a las necesidades reales”.
Minova: atención obstétrica y neonatal fuera del alcance de los pacientes
La zona de salud de Minova ilustra de forma alarmante esta crisis. Desde la suspensión de la financiación del Banco Mundial a través del Programa Multisectorial de Nutrición y Salud (PMNS) y el fin del apoyo de algunos socios a principios de 2026, el Hospital General de Referencia (HGR) de Minova ha introducido nuevas tarifas para la atención obstétrica y neonatal: hasta 100 dólares por una cesárea y 50 por la atención de un recién nacido prematuro.
Las consecuencias son inmediatas y dramáticas. Algunas mujeres permanecen hospitalizadas durante días o semanas sin poder pagar, mientras que otras simplemente renuncian a la atención, recurriendo a partos de alto riesgo en sus casas. Desde el fin del apoyo del Banco Mundial, y según datos del HGR, la asistencia a la maternidad en enero y febrero de 2026 cayó cerca de un 34% en comparación con 2025. “Estamos desesperadas, preocupadas por nuestros bebés y por nuestros otros hijos. Algunas llevamos hospitalizadas tres días, otras más de dos semanas. Ya no tenemos esperanza. Simplemente no puedo pagar”, relata una paciente hospitalizada en enero de 2026 en el HGR de Minova.
En cualquier caso, esta retirada de fondos no afecta únicamente a Minova, sino que son más de 500 centros sanitarios de Kivu del Sur los que se ven afectados por la suspensión del PMNS.
Presión sobre las escasas estructuras gratuitas
En la montañosa región de Hauts Plateaux, el hospital de Numbi, apoyado por MSF, sigue siendo uno de los pocos centros que ofrecen atención gratuita, pero ya funciona muy por encima de su capacidad, con una tasa de ocupación en maternidad que superaba el 217% a principios de 2026, frente al 95% en octubre de 2025. Esto, en la práctica, significa más de dos mujeres por cama. En este momento, el hospital no puede absorber una afluencia adicional de pacientes procedentes del litoral del lago Kivu, donde las mujeres embarazadas recorren a veces varias horas a pie, pese a la inseguridad, por falta de recursos económicos.
El deterioro del sistema sanitario se produce en un contexto de altos riesgos epidémicos (sarampión, cólera, mpox), desnutrición persistente —especialmente en los Hauts Plateaux— y un nivel de violencia sexual que sigue siendo extremadamente preocupante.
MSF pide una movilización urgente
MSF, presente en la zona desde principios de 2024, había previsto inicialmente una retirada progresiva del eje litoral de Minova a comienzos de 2026 para concentrar más sus actividades en los Hauts Plateaux de Numbi, donde las necesidades humanitarias son especialmente elevadas. Ante esta situación, la organización se ha visto obligada a mantener su apoyo al HGR de Minova para evitar una interrupción brusca de la atención, retomando desde marzo de 2026 las actividades de maternidad y neonatología. Durante el primer mes de apoyo, en marzo de 2026, se atendieron 107 partos —48 de ellos cesáreas— y 41 ingresos de recién nacidos en neonatología.
“Sin embargo, no podemos sustituir de forma duradera a las autoridades sanitarias ni al resto de las organziaciones humanitarias y de desarrollo que se están retirando progresivamente”, continúa Issa Moussa. “Sin un relevo operativo y financiación rápida, los servicios esenciales de salud corren el riesgo de colapsar, con consecuencias directas sobre la mortalidad materna e infantil en todo Kivu Sur”.
MSF hace un llamamiento a:
• Los donantes, para que reconsideren la retirada de financiación del sector sanitario en Kivu Sur y garanticen el acceso y la continuidad de la atención primaria y secundaria,
• Los actores humanitarios y de salud, para que refuercen su presencia y coordinación, especialmente en Minova,
• Las autoridades y las partes en conflicto, para que garanticen un acceso humanitario seguro y sin trabas; asimismo, deben despolitizar el acceso a la salud y asegurar la continuidad de los programas de salud nacionales (VIH, tuberculosis, malaria, vacunación y nutrición) en el este de la RDC,
• Toda la comunidad humanitaria, para que vuelva a situar Kivu Sur en el centro de la respuesta a la crisis en el este de la RDC.
Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización médico-humanitaria de emergencia que proporciona asistencia a poblaciones cuya salud y supervivencia están amenazadas por conflictos, epidemias, desastres o desplazamientos. En Kivu Sur, MSF desarrolla proyectos regulares en las zonas de salud de Minova y Bunyakiri, donde apoya la atención primaria y secundaria y donde cuenta con capacidad para desplegar equipos móviles de emergencia en toda la provincia en respuesta a crisis sanitarias.