“No se trata solo de heridos: hay mujeres embarazadas y niños que necesitan atención urgente”
El Hospital General de Mocha es uno de los pocos centros que sigue prestando atención médica esencial en la ciudad
Adén (Yemen), 16 de septiembre de 2026.- Sara Ahmed, supervisora de Promoción de la Salud de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Mocha, describe el aumento de las necesidades y las dificultades para seguir atendiendo a los pacientes. En esta nota de voz explica cómo el Hospital General de Mocha, uno de los pocos centros que sigue funcionando en la ciudad, se ha convertido en un punto esencial para la atención sanitaria en un contexto marcado por la inseguridad y una fuerte presión sobre la población y los equipos médicos.
“MSF lleva desde 2018 prestando asistencia médica y humanitaria a lo largo de la costa occidental de Yemen, centrándose especialmente en Mocha, Mafraq y Al Khokha.
Nuestra labor se ha centrado principalmente en la atención sanitaria materno-infantil, así como en derivar a los pacientes que necesitan una atención más avanzada o especializada.
Estamos haciendo todo lo posible para mantener en funcionamiento los servicios médicos esenciales en el Hospital General de Mocha, especialmente para las mujeres y los niños.
Las necesidades son extremadamente elevadas en estos momentos. Y es importante señalar que no se trata únicamente de personas heridas a causa de la violencia: hay mujeres embarazadas que necesitan atención urgente, mujeres que necesitan una cesárea, niños que necesitan tratamiento y pacientes con enfermedades que, sencillamente, no pueden esperar.
Dado que la mayoría de los demás centros sanitarios de la ciudad han dejado de funcionar, el Hospital General se ha convertido en un lugar fundamental para las personas que necesitan atención médica.
Hemos tenido que reducir algunas de nuestras actividades y centrarnos en los servicios más esenciales. Pero el equipo que permanece en el hospital sigue allí, trabajando en circunstancias muy difíciles y haciendo todo lo posible para mantener estos servicios en funcionamiento.
Porque, al fin y al cabo, no se trata solo de MSF ni de nuestros equipos. Se trata de una mujer embarazada que necesita una cesárea de urgencia. Se trata de un niño enfermo que necesita tratamiento.
La situación sigue siendo muy incierta y extremadamente estresante para todos. Anoche oímos ataques aéreos, lo que, obviamente, aumenta el miedo y la presión que sufren tanto la población como nuestros equipos.
Estamos aquí para prestar asistencia médica. Y mientras podamos hacerlo de forma segura, seguiremos haciendo todo lo posible para apoyar a las personas que aún lo necesitan”.