MSF denuncia la "situación médica catastrófica" de dos centros de detención de migrantes en Trípoli

MSF denuncia la "situación médica catastrófica" de dos centros de detención de migrantes en Trípoli

La organización señala que como resultado de las condiciones en estos recintos, un promedio de entre 2 y 3 personas han muerto allí mensualmente desde septiembre de 2018

Trípoli, Barcelona, 25 de junio de 2019.- Personal de Médicos Sin Fronteras (MSF) tuvo acceso recientemente a los centros de detención de Zintan y Garian, al sur de Trípoli (Libia), donde se encontraron con una situación médica catastrófica entre las personas detenidas allí.

La situación encontrada en estos centros coincide con los reportes, confirmados posteriormente por agencias de Naciones Unidas, sobre la muerte de al menos 22 personas, presuntamente por tuberculosis y otras enfermedades, desde septiembre de 2018.

Cientos de personas que necesitan protección internacional, y están registradas por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) como solicitantes de asilo o refugiadas, llevan meses, y en algunos casos años, varadas en los centros de detención de Zintan y Garian prácticamente sin asistencia. Como resultado de las condiciones en los centros, un promedio de entre 2 y 3 personas han muerto allí mensualmente desde septiembre de 2018.

El personal de MSF realizó su primera visita al centro de detención de Zintan en mayo. Encontraron a unas 900 personas detenidas allí, 700 de ellas en un hangar superpoblado, con cuatro inodoros apenas funcionales, sin ducha y un acceso esporádico a agua, que no era apta para el consumo.

"En términos médicos, era un desastre", comenta Julien Raickman, coordinador general de MSF en Libia. "Es probable que hubiera un brote de tuberculosis desde hace meses en el centro de detención. La situación era tan crítica que inmediatamente organizamos traslados vitales al hospital durante nuestras primeras visitas".

En total, el personal de MSF organizó 16 referencias al hospital entre el 25 de mayo y el 19 de junio. También distribuyeron alimentos, leche en polvo, mantas y artículos de higiene. Tras recibir permiso de acceso al centro de detención de Zintan por parte del Oficina de Lucha contra la Migración Ilegal de Libia (DCIM), MSF está ampliando su respuesta médica y humanitaria. Las consultas médicas y las derivaciones continúan, y el personal de MSF está reparando el sistema de suministro de agua.

A principios de este año, alrededor de 50 detenidos, los que estaban en peor estado de salud, fueron trasladados de Zintan al centro de detención de Garian, ubicado a 100 km al noreste y en la primera línea del conflicto actual entre el Gobierno de Acuerdo Nacional Libio (GNA) y el Ejército Nacional Libio (LNA). Debido a los intensos enfrentamientos que se producen cerca del recinto, la situación de los 29 detenidos que permanecen en Garian es particularmente peligrosa. El área puede llegar a ser inaccesible para las ambulancias debido a los enfrentamientos y esto dificulta la organización de referencias hospitalarias cuando son necesarias.

Las personas detenidas en los centros de Zintan y Garian provienen en su mayoría de Eritrea y Somalia, y han sobrevivido a experiencias angustiosas durante su peligroso viaje. Existen mecanismos para trasladarlos a países seguros donde puedan procesarse sus solicitudes de asilo, pero estos se han mantenido dramáticamente limitados e infrautilizados*. El 3 de junio, el ACNUR trasladó a 96 personas del centro de detención de Zintan a un centro bajo su administración en Trípoli, donde esperan ser evacuadas de Libia.

"¿Qué pasará con los otros 625 refugiados que permanecen en los centros de detención de Zintan y Garian?", se pregunta Raickman. "¿Y qué pasará con las personas de Zintan y Garian que fueron referidas al hospital cuando hayan completado su tratamiento médico?".

En lugar de recibir la protección a la que tienen derecho, estos refugiados y solicitantes de asilo son condenados a un ciclo de violencia y detención. Es una situación demasiado común para los migrantes y los refugiados en toda Libia, pero no ha impedido que los Estados europeos devuelvan a Libia a personas que intentan huir, con pleno conocimiento de lo que les espera y en violación del derecho internacional.

Secuestros torturas y extorsiones

La mayoría de las personas que se encuentran actualmente en los centros de detención de Zintan y Garian ya han vivido experiencias terribles en Libia. Algunas fueron secuestradas por traficantes de personas que las torturaron para extorsionarlas a ellas y a sus familiares. Algunas intentaron cruzar el mar Mediterráneo en busca de seguridad, pero fueron devueltas por los guardacostas libios, con el apoyo de la UE, y llevadas a centros de detención cercanos a las costas. Otras personas, detenidas por contrabandistas de personas en Sabratha, quedaron atrapadas en medio de los combates entre milicias rivales en octubre de 2017 y posteriormente fueron trasladadas a centros de detención en Trípoli.

El número de personas detenidas en los centros llegó a su punto máximo a finales de 2017: eran más de 20.000. Después de que estallaran los enfrentamientos en Trípoli en agosto de 2018, muchas personas fueron trasladadas de Trípoli al centro de detención de Zintan, lejos de la línea del frente pero fuera de la vista, en condiciones desesperadas y con poca  atención médica.

“Hemos sido abandonados en este lugar, no podemos regresar, nadie nos quiere en ningún lado”, dice un refugiado eritreo de unos de 20 años detenido en Zintan. “No sé cuál es mi lugar en esta tierra”.

“Trasladar a las personas de un centro de detención a otro no las protege de los peligros mortales a los que se enfrentan en Libia”, dice Raickman. “Lo que necesitan urgentemente los refugiados es una forma de salir del país. Esto solo puede funcionar si los países seguros en Europa y otras partes viven a la altura de sus responsabilidades en lo que respecta al asilo, y si los Estados europeos abandonan sus indignantes políticas de devoluciones ilegales a Libia desde el mar Mediterráneo”, continúa.  

“El centro de detención de Zintan no es una excepción, es un claro recordatorio del dañino sistema de detención deliberadamente alimentado por Europa, que claramente está poniendo en peligro las vidas de los refugiados”.

* Desde noviembre de 2017, el ACNUR solo ha evacuado de Libia a 3.743 personas, en especial hacia Níger, donde deben esperar a que otro país les ofrezca asilo.

 

Sobre MSF España

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