MSF alerta de que hay menores muriendo en el campo de Al Hol en Siria por enfermedades prevenibles

MSF alerta de que hay menores muriendo en el campo de Al Hol en Siria por enfermedades prevenibles

La organización señala que en algunas partes del campo, el sistema de agua y saneamiento no cumple con los estándares mínimos requeridos durante una emergencia humanitaria

Ámsterdam/Noreste de Siria/Barcelona, 16 de mayo de 2019 – Médicos Sin Fronteras (MSF) alerta de las pésimas condiciones humanitarias del campo de Al Hol, en el noreste de Siria. Según los datos de la organización médico humanitaria, en Al Hol están muriendo menores por enfermedades prevenibles y las mujeres están dando a luz en condiciones inseguras.

Hay también informes que indican que los niños están falleciendo dentro de las propias tiendas donde viven. “A medida que las temperaturas veraniegas comienzan a aumentar, nos preocupa enormemente el impacto del calor en personas que viven en condiciones precarias”, dice el coordinador de Emergencias de MSF, Will Turner. “Ningún niño debería morir de deshidratación u otras enfermedades prevenibles debido a la negligencia y a la falta de acceso a una atención médica básica.”

Los pacientes con complicaciones médicas se enfrentan a muchas barreras para conseguir el permiso para ser derivados a un hospital fuera del campo y, algunas veces, esto retrasa su tratamiento. Mientras tanto, quienes son referidos a un hospital a menudo se encuentran con que no hay suficiente espacio para recibirlos debido a que las instalaciones médicas de la región están sobrepasadas por el volumen de pacientes.

De acuerdo con las autoridades del campo, este está saturado y alberga a unas 73.000 personas, el 94% mujeres y niños, que están bajo vigilancia de fuerzas de seguridad locales. La mayoría son desplazados procedentes de las áreas de la gobernación de Deir Ez Zor donde tuvieron lugar los últimos combates entre el grupo Estado Islámico (EI) y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS).

Malas condiciones en agua y saneamiento

En partes del campo, el agua y el saneamiento no cumplen con los estándares mínimos requeridos durante una emergencia. El suministro de agua en el campo es inconsistente. Muchas letrinas no funcionan y, como resultado, las personas desplazadas se ven obligadas a hacer sus necesidades al aire libre. "Estamos viendo pacientes con enfermedades como diarrea aguda debido a las malas condiciones del agua y el saneamiento", apunta Turner. "Nos preocupa que esta situación se deteriore a medida que se acerca el verano".

Si bien hay atención médica básica disponible, no está distribuida de manera uniforme ni es igualmente accesible para todas las personas que viven en el campo. La llamada ‘área anexa’, donde se encuentran los ’nacionales de terceros países’, es un área separada con una valla. Tiene capacidad para 11.000 personas que no son de nacionalidad siria, y 7.000 son niños. Debido a motivos de seguridad por parte de las autoridades, a este grupo se le impusieron restricciones adicionales, impidiéndoles la libre circulación a otras partes del campo donde existen algunas instalaciones médicas básicas. Muchas mujeres embarazadas en esta área no tienen más remedio que dar a luz dentro de sus tiendas.

"Hay organizaciones humanitarias y donantes que no están dispuestas a proporcionar servicios en ciertas áreas del campo debido a las afiliaciones que perciben de los habitantes", explica Turner. "La salud no debe estar condicionada. Independientemente de los antecedentes, nacionalidad, estado y origen del desplazamiento de las personas, todos tienen derecho a acceder a asistencia médica y humanitaria de manera oportuna".

La mayoría de los residentes de Al Hol llegaron al campo entre diciembre de 2018 y marzo de 2019, huyendo de los feroces combates y bombardeos aéreos o porque fueron obligados a abandonar el lugar donde vivían. A su llegada, algunos estaban heridos y la mayoría se encontraban en condiciones extremadamente vulnerables tras sobrevivir varias semanas cerca de la línea del frente, sin alimentos ni atención médica suficientes. El proceso de desplazamiento en sí agravó sus malas condiciones de salud. Los desplazados llegaron, tras largos viajes en condiciones climáticas adversas en los que tuvieron que priorizar las medidas de seguridad sobre las necesidades básicas y su protección.

"Llegaron en la parte trasera de camiones que estaban totalmente atestados”, recuerda Turner. “La mayoría de ellos estaban cubiertos de barro, muchos estaban heridos o sufrían enfermedades. La gente estaba claramente hambrienta y muchos niños estaban desnutridos”.

MSF continúa ampliando sus actividades médicas dentro y fuera del campo. Con el número de recién llegados estabilizándose en las últimas semanas, las necesidades de los desplazados en el campo están lejos de ser cubiertas y la situación actual requiere de una respuesta más organizada a largo plazo.  

MSF pide que se amplíe la asistencia humanitaria en Al Hol, que las organizaciones de ayuda tengan acceso en todas las partes del campo y que los desplazados sean tratados de una manera justa y humanitaria en línea con los principios y el derecho internacional humanitario.  

 Nota para los editores

MSF lanzó una respuesta en el campo de Al Hol en enero de 2019. En ese primer momento apoyó la provisión de atención médica de emergencia en el área de recepción para los recién llegados. MSF donó 309 carpas familiares, 251 kits de higiene, 24.000 mantas y 1.079 equipos de cocina.

En respuesta a las necesidades de los desplazados, MSF amplió rápidamente este apoyo para incluir el triage (selección y clasificación de pacientes) de emergencia en el área de recepción y la construcción de instalaciones de agua y saneamiento. En febrero de 2019, MSF abrió un centro de atención primaria de salud integral en el campo que brinda atención de urgencias las 24 horas del día. Desde su apertura, los equipos de MSF han tratado a 17.113 pacientes, 1.238 de ellos de emergencias médicas.

También gestiona tres centros de nutrición ambulatoria para niños y mujeres embarazadas, y un centro de alimentación terapéutica para pacientes hospitalizados con 23 camas que brinda atención las 24 horas para pacientes con desnutrición grave. Desde su apertura, el centro terapéutico para pacientes hospitalizados ha estado funcionando a su máxima capacidad. MSF, además, está estableciendo un sistema de vigilancia de salud comunitaria para monitorear posibles brotes de enfermedades.

Desde principios de abril, MSF ha brindado atención domiciliaria a pacientes inmóviles y ha organizado derivaciones al hospital Tal Tamar, donde facilita atención quirúrgica. El equipo en Tal Tamar ha realizado 75 cirugías desde abril.

Por último, coordina una clínica móvil en el anexo del campamento donde están acogidos desplazados ’nacionales de terceros países’. Hasta el momento, el equipo móvil ha realizado más de 3.500 consultas médicas.

Guillermo Algar González Press Officer at MSF España

 

 

 

Sobre MSF España

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