Los desplazados en el noroeste de Siria ven lejos el regreso a sus hogares
Muchas personas se han acercado a sus lugares de origen y tras ver sus casas destruidas y constatar la falta de los servicios básicos, la mayoría vuelve a los campos de desplazados
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Noroeste de Siria, 13 de diciembre de 2024. - Tras la caída del gobierno de Bachar al Asad en Siria y el consecuente fin de una guerra que se ha alargado durante 13 años, miles de personas desplazadas en el noroeste del país han viajado estos días a sus lugares de origen para comprobar de primera mano cómo está la situación allí. De hecho, hace unos días, una de las principales autopistas sirias se cerró debido al intenso tráfico de ciudadanos que abandonaban los campos de desplazados. Sin embargo, esta vuelta está siendo, por el momento, temporal. Muchos sirios se han visto obligados a volver a los campamentos de desplazados debido a que sus casas están totalmente destruidas, especialmente en las zonas rurales de Idlib y Alepo, y están esperando a que las autoridades y las organizaciones humanitarias las reconstruyan. El retorno definitivo es, todavía, una opción remota.
🔊 Declaraciones en audio de trabajadores de MSF en el norte de Siria: https://media.msf.org/Share/6ssx555x3pwerto2nq45r44vg4qsw732
Más allá de la destrucción de infraestructuras, otro elemento que explica el regreso de los ciudadanos sirios a los campos es la falta de servicios esenciales como agua, electricidad y atención médica, la escolarización y las limitaciones financieras. Así, muchos de los que sí conservan sus hogares deciden retrasar también su regreso, esperando a que mejoren las condiciones o a que acabe el curso escolar antes de plantearse volver definitivamente.
Videocomunicado con imágenes de archivo (2023): https://media.msf.org/Share/p32qc83vma21dkrx61o6yv0h2052ru3n
"La mayoría de la gente visita sus pueblos y ciudades, echa un vistazo y luego vuelve al campo. La mayoría de los desplazados dicen que no pueden volver a sus casas porque están destruidas. Especialmente los que proceden de las zonas rurales de Idlib, Alepo y Hama. Otra razón para no volver aún a sus localidades de origen es que allí hay servicios básicos, como escuelas, atención médica, agua y electricidad", confirma Abdul Karim Mustafa, promotor de salud de MSF en el centro de salud de Hayr Jamos.
La incertidumbre respecto al retorno es una realidad especialmente grave teniendo en cuenta la gran cantidad de personas desplazadas que viven actualmente en el noroeste de Siria. En esta región residen 5,1 millones de personas, de las cuales 3,4 millones son desplazados internos, en su mayoría mujeres y niños que viven en condiciones precarias. Una situación que, además, empeorará debido al frío del invierno.
En la misma línea, las condiciones económicas, la violencia todavía existente en el territorio y la incertidumbre sobre el futuro del país son otros factores relevantes que explican el no retorno de los desplazados sirios a sus hogares. Según indican los equipos de MSF en el noroeste de Siria, los miles de desplazados que actualmente residen en la región no prevén trasladarse aún, al menos de forma permanente, a sus antiguas casas y necesitarán un tiempo para evaluar qué hacer a continuación.
"Muchas personas nos dicen que tienen miedo de encontrarse con minas terrestres u otros artefactos explosivos en sus lugares de origen. Esa es otra de las principales razones que esgrimen para no regresar a lo que un día fue su hogar", indica por su parte Abdul Rahman, responsable de promoción de la salud en una de las clínicas móviles de MSF en el noroeste de Siria.
Desde finales de noviembre de 2024, los equipos de MSF han prestado apoyo logístico y han realizado donaciones de suministros médicos. En concreto, la organización ha otorgado 34 kits médicos a diferentes hospitales y centros de salud del noroeste, que incluyen material quirúrgico y de traumatología, así como artículos no alimentarios, kits de higiene para más de 300 familias, colchones, mantas, kits de higiene y otros artículos que llegaron a la zona de Idlib tras los disturbios de las últimas semanas.
Asimismo, MSF está construyendo un nuevo hospital en la zona de Jandaris para responder a las crecientes necesidades de maternidad. El hospital ofrecerá servicios integrales como atención prenatal y postnatal, servicios de parto seguro y atención obstétrica de urgencia.
Desde hace unos diez años, MSF está presente en el noroeste de Siria para atender a la población a través de clínicas móviles, hospitales, centros de salud y una unidad de quemados en el área de Atmeh. MSF también aborda emergencias como inundaciones y brotes, como el de sarna, a través de diversas campañas en los campos, además de responder a ataques con un gran número de víctimas. En 2024, los equipos de MSF han realizado más de 590.000 consultas ambulatorias y de 100.000 consultas por enfermedades no transmisibles. Asimismo, atendieron más de 12.000 partos y proporcionaron más de 17.000 consultas individuales de salud mental.
Ivan M. García