Libia: el cierre del centro de detención de Misrata deja a migrantes y refugiados en peores condiciones

Libia: el cierre del centro de detención de Misrata deja a migrantes y refugiados en peores condiciones

“Son trasladados de un centro de detención a otro, viendo cómo sus condiciones van de mal en peor y están atrapados en un ciclo interminable de desesperación y violencia”, Sacha Petiot, coordinador general de MSF en Libia

Túnez / Madrid, 18 de octubre de 2019.- El pasado lunes 14 de octubre, las autoridades libias cerraron el centro de detención de Karareem en Misrata, y transfirieron a más de un centenar de refugiados y migrantes detenidos arbitrariamente en esta instalación a Zliten y Souq Al Khamees, otros dos centros en la misma región. Las autoridades libias y ACNUR están al corriente de que las condiciones de detención en estos dos centros son extremadamente malas, y así han sido informados por los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) en varias ocasiones.

Hombres, mujeres, niños y niñas detenidos arbitrariamente durante meses y, en muchos casos, incluso años, con poco acceso a alimentos, agua y aire libre, estarán expuestos en los centros a los que han sido trasladados a las mismas condiciones inhumanas. Algunas de ellas han sufrido torturas y han sido víctimas de tráfico de personas durante su estancia en el país norteafricano.

Cerrar un centro de detención sería un paso positivo si se tradujera en libertad de circulación, protección y asistencia para los refugiados y migrantes. Pero en este caso, estas personas son trasladadas de un centro de detención a otro, viendo cómo sus condiciones van de mal en peor y están atrapadas en un ciclo interminable de desesperación y violencia. Como mínimo, deberían haber sido liberadas y atendidas en un entorno más seguro”, Sacha Petiot, coordinador general de MSF en Libia.
Refugiados, migrantes y solicitantes de asilo en el centro de detención de Kararem, Misrata. Imagen de archivo, agosto de 2016. © Ricardo Garcia Vilanova.
Refugiados, migrantes y solicitantes de asilo en el centro de detención de Kararem, Misrata. Imagen de archivo, agosto de 2016. © Ricardo Garcia Vilanova.

El conflicto armado que comenzó en abril alrededor de Trípoli ha hecho que la situación sea más peligrosa para los refugiados y migrantes detenidos en las áreas donde se desarrollan los combates. En este contexto terrible, la trágica muerte de unas 60 personas durante un ataque aéreo en el centro de detención de Tajoura el 2 de julio dio lugar a renovados llamamientos para el cierre de los centros de detención de Libia, incluso por parte de las propias autoridades libias.

En estos momentos no hay lugares seguros en Libia donde refugiados y migrantes puedan encontrar protección y asistencia. El único centro gestionado por ACNUR, la Instalación de Reunión y Salida en Trípoli, está saturado y la agencia de Naciones Unidas para los refugiados ha afirmado que no puede acoger a más personas vulnerables.

Necesitamos más evacuaciones de emergencia fuera de Libia. Y es urgente desarrollar una alternativa a la detención, como establecer refugios para proporcionar protección inmediata y temporal en el propio país. Mientras esto no suceda, los refugiados y migrantes más vulnerables son condenados a una detención sin fin y expuestos a grandes amenazas y sufrimientos”, añade Petiot.


MSF trabaja en centros de detención libios desde 2016 donde brinda servicios de salud general y psicológica y deriva casos de urgencia a hospitales. La organización médico-humanitaria trata de aliviar así el sufrimiento de refugiados, solicitantes de asilo y migrantes detenidos arbitrariamente y exponer las inhumanas condiciones en las que son confinados. MSF reitera su llamamiento en favor de su liberación y del incremento de las evacuaciones fuera de Libia. Así mismo, la organización solicita que la UE ponga fin a su apoyo a las intercepciones y devoluciones forzosas a Libia de quienes que intentan escapar por mar.

Además de sus programas en Libia, MSF también está presente en el Mediterráneo central a bordo del barco de búsqueda y rescate Ocean Viking, en colaboración con SOS Méditerranée. Estas operaciones siguen siendo vitales dado que refugiados y migrantes continúan arriesgando sus vidas en esta ruta para huir del horrible trato que padecen en Libia y que siguen faltando operaciones de salvamento efectivas y específicas.

Guillermo Algar González Press Officer at MSF España
Fernando Calero García Press officer at MSF España

 

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Médicos Sin Fronteras es una organización médico-humanitaria internacional que asiste a poblaciones en situación precaria y a víctimas de catástrofes de origen natural o humano y de conflictos armados, sin ninguna discriminación por raza, género, religión o ideología política. Su presencia independiente e imparcial en las crisis le permite dar una asistencia inmediata a las personas más necesitadas. La acción médica es la prioridad de MSF, pero la organización también recurre al testimonio como medio para provocar cambios en favor de las poblaciones a las que asiste.

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