Líbano: MSF amplía su respuesta mientras aumenta el desplazamiento en todo el país
La organización advierte de refugios saturados, familias durmiendo en la calle y una grave falta de financiación humanitaria
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Beirut, 7 de marzo de 2026.- Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Líbano han adaptado rápidamente sus actividades para responder al aumento de las necesidades humanitarias provocado por la escalada de violencia y el desplazamiento masivo de población tras los incesantes bombardeos israelíes. Sin embargo, hacer frente a una crisis de esta magnitud requerirá una respuesta humanitaria mucho más amplia.
“Nuestros equipos están respondiendo, pero las necesidades son enormes. Decenas de miles de personas necesitan urgentemente protección, agua, artículos de primera necesidad y acceso a atención médica. Es imprescindible movilizar de inmediato financiación de emergencia y flexible para ampliar la respuesta a nivel nacional”, afirma Jeremy Ristord, coordinador general de MSF en Líbano.
Según las autoridades libanesas, más de 217 personas han muerto desde el lunes 2 de marzo y cerca de 800 han resultado heridas como consecuencia de los bombardeos israelíes. Miles de familias se han visto obligadas a desplazarse tras las amplias órdenes de evacuación que afectan a grandes zonas del sur de Líbano, el sur de Beirut y partes del valle de la Becá. Muchas personas han tenido que huir sin un lugar seguro al que ir, lo que suscita serias preocupaciones sobre posibles violaciones del derecho internacional humanitario.
“Esta escalada llega después de 15 meses de un alto el fuego que nunca puso fin a los ataques israelíes. Ahora las familias se enfrentan a decisiones imposibles: volver a huir o quedarse en casa bajo amenaza. En medio de bombardeos constantes sobre zonas densamente pobladas, pedimos la protección de la población civil, del personal sanitario y de las instalaciones médicas”, añade Ristord.
Desde el 2 de marzo, los equipos de MSF están evaluando necesidades y prestando asistencia en varios refugios colectivos, pueblos y ciudades de todo el país donde se han concentrado decenas de miles de personas desplazadas. Muchas de ellas ya han tenido que huir varias veces durante escaladas anteriores. Los refugios están saturados: algunas personas duermen en sus coches o directamente en la calle. Otras han decidido permanecer en sus casas pese a las órdenes de evacuación o han regresado por falta de espacio en los refugios o de recursos para alquilar alojamiento.
En todo el país, MSF ha desplegado varias clínicas móviles para atender a las personas desplazadas. Una clínica móvil recientemente establecida en Sidón, la tercera ciudad del país en el sur, realizó más de 70 consultas en un solo día, además de proporcionar primeros auxilios psicológicos.
El 6 de marzo se desplegó otra clínica móvil en Barja, en la zona de Chouf (Monte Líbano), donde se estima que unas 10.000 personas se refugian actualmente. En pocas horas, el equipo realizó 72 consultas médicas generales, 11 consultas de salud sexual y reproductiva y 13 sesiones de apoyo en salud mental.
MSF también desplegó una tercera clínica móvil en Bebnine, en Akkar, al norte del país, que atendió a más de 50 personas desplazadas procedentes del sur en su primer día de actividad. El 7 de marzo, la organización puso en marcha clínicas móviles adicionales en Beirut y en la región de la Becá para apoyar a la población desplazada interna, al tiempo que prepara líneas telefónicas de salud mental para ofrecer apoyo psicológico a quienes están en tránsito o no pueden acceder a los servicios.
En Beirut, Becá y Chouf, MSF ya ha distribuido 350.000 litros de agua y más de 7 toneladas de artículos de primera necesidad —como mantas y kits de higiene— a miles de personas desplazadas, incluidos niños y niñas y personas mayores.
En las gobernaciones de Nabatiyeh y del Sur, MSF ha tenido que suspender sus actividades sobre el terreno debido a las órdenes de evacuación emitidas por Israel y a la falta de garantías de seguridad para su personal. Aun así, los equipos siguen explorando vías para prestar apoyo en la zona. La organización mantiene abiertas sus clínicas en Bourj Hammoud (Beirut) y en Arsal, en la gobernación de Baalbek-Hermel, para garantizar la continuidad de la atención a los pacientes, y continúa apoyando centros de atención primaria en Trípoli.
La magnitud de la crisis exige una respuesta urgente y coordinada. En un momento en que el Plan de Respuesta para el Líbano 2026 solo cuenta con un 14% de financiación y las reservas de contingencia son críticamente bajas, MSF pide la movilización inmediata de financiación de emergencia y flexible para ampliar rápidamente la asistencia a las personas desplazadas y a las comunidades que las acogen.
MSF mantiene el contacto con las autoridades libanesas y otros actores humanitarios y está preparada para ampliar su respuesta a medida que aumenten las necesidades.