Las fuerzas israelíes siguen matando a personas en el sur del Líbano a pesar del alto el fuego
MSF afirma que las órdenes de evacuación no han dejado de emitirse y que centenares de heridos continúan llegando a los hospitales
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Beirut, 12 de mayo de 2026.- Médicos Sin Fronteras (MSF) denuncia que a pesar del alto el fuego declarado entre Israel y el Líbano el 17 de abril, posteriormente prorrogado por varias semanas más, las fuerzas israelíes siguen llevando a cabo ataques aéreos a diario y causando cientos de muertos y heridos en el sur del país. La organización médico-humanitaria denuncia a su vez que continúan emitiéndose órdenes de evacuación, lo que provoca el desplazamiento forzoso de miles de personas, y que la destrucción total de hogares y aldeas no ha cesado en ningún momento durante las últimas semanas.
Los hospitales del sur del Líbano, donde los equipos de MSF colaboran con el Ministerio de Salud Pública para atender a los pacientes, siguen recibiendo heridos día tras día. “Hemos atendido todo tipo de lesiones graves desde el inicio oficial del alto el fuego”, afirma la Dra. Thienminh Dinh, médica de urgencias de MSF que divide su jornada entre el hospital de Qana y el de Jabal Amel, ambos en el distrito de Sour/Tiro. “En una sola familia, atendimos a un niño pequeño con laceraciones faciales, a su hermana de cuatro años con fracturas abiertas de cráneo, fracturas en las extremidades y hematomas en los pulmones. Su padre presentaba diversas lesiones y su madre había quedado atrapada bajo los escombros de su casa. Los equipos médicos de ambos hospitales trabajan sin descanso para atender a esos pacientes, cuyas lesiones pueden ir desde heridas leves hasta otras más graves que requieren cirugías complejas”, afirma la Dra. Dinh.
Entre el 18 de abril y el 3 de mayo, 173 heridos fueron ingresados en el hospital de Jabal Amel, mientras que otras 145 personas no lograron sobrevivir a sus lesiones y fallecieron en el hospital o durante el traslado a sus instalaciones.
A pocos kilómetros de distancia, los equipos de MSF están presenciando una situación similar en los dos hospitales a los que prestan apoyo en el distrito de Nabatiyeh. Entre el 26 de abril y el 3 de mayo, estos centros médicos recibieron a 65 pacientes heridos, incluidos dos que fallecieron posteriormente a causa de sus lesiones, así como 26 personas que llegaron sin vida.
A pesar del apoyo continuo que prestan los equipos de MSF, que incluye un aumento de la capacidad de atención de urgencias y de los traslados en ambulancia, los pacientes siguen llegando tarde o en estado crítico debido a la inseguridad y a las largas distancias que hay que recorrer para recibir atención. En algunos casos, los traslados entre hospitales son complicados debido a la falta de seguridad en las carreteras. Sin embargo, los equipos médicos no tienen más remedio que derivar a los pacientes a otros centros debido a la escasez de material médico esencial, como bolsas de sangre, en sus instalaciones. “Por ejemplo, hace algo más de una semana, en el hospital Najdeh Al-Shaabiyeh, dos pacientes gravemente heridos tuvieron que ser trasladados a otro hospital debido a la escasez de sangre, pero fallecieron durante el trayecto”, afirma Jeremy Ristord, coordinador general de MSF en el Líbano.
Debido a las elevadas necesidades, los equipos médicos del sur del Líbano se ven obligados a trabajar hasta 36 horas seguidas, a un ritmo frenético, y a veces tienen que coordinar varias intervenciones quirúrgicas en el mismo paciente al mismo tiempo, debido a las necesidades abrumadoras o a la gravedad de las lesiones.
Los equipos de MSF están adaptando sus métodos de trabajo para seguir prestando apoyo a los equipos de los hospitales, que se encuentran agotados tras más de dos meses de ataques continuos y un alto el fuego que no ha supuesto ningún respiro. Sus trabajadores están realizando turnos nocturnos en el hospital de Qana, en Sour/Tiro, y en el hospital Najdeh Al-Shaabiyeh, en Nabatiyeh, para ayudar a proporcionar una atención continua y aliviar al mismo tiempo el estrés y la carga de trabajo de los médicos residentes.
La salud mental de la población está empeorando
“No confiamos en este alto el fuego, nos ha quitado toda la esperanza que nos quedaba”, afirma Samia*, una mujer desplazada del sur que ahora reside en Barja, una localidad del distrito de Chouf situada a pocos kilómetros del río Litani. Regresó a su hogar tan pronto como se anunció el alto el fuego, y al llegar se encontró con que su casa había sufrido graves daños. “Si ya no me encontraba bien antes del alto el fuego, ahora estoy cien veces peor”, asegura esta paciente de MSF.
Para responder a las cada vez mayores necesidades de salud mental de la población, los equipos de MSF en las provincias de Nabatiyeh y el Sur están también aumentando el número y la frecuencia de las clínicas móviles, llegando a comunidades más remotas y a familias que han decidido regresar tras el anuncio del alto el fuego. “Una refugiada siria, que ha sufrido una doble amputación a causa de un ataque aéreo hace unas semanas, se despertó con la noticia de que su hijo de 8 años había muerto en un ataque aéreo, mientras que su hija tenía perforaciones intestinales causadas por metralla”, explica la doctora Dinh. "¿Cómo podemos esperar que una madre pueda hacer frente a esta realidad? Muchos pensaban que este alto el fuego, anunciado hace tres semanas, les aportaría algo de alivio a ellos y a sus familias, pero la realidad es otra«, concluye Dinh.
"Tras más de dos meses de escalada, la situación se está volviendo más compleja, con patrones de violencia y daños que se agravan cada vez más", asegura el coordinador general de MSF en el Líbano. Sin una protección significativa y un acceso sin restricciones a la atención sanitaria, el desplazamiento forzado no ha aportado seguridad ni ha protegido a la población civil”.
*Nombre cambiado para proteger la identidad.
Notas para periodistas:
En los hospitales de Qana, Jabal Amel, Nabatiyeh Governmental y Najdeh Al-Shaabiyeh, los equipos de MSF permanecen en alerta para proporcionar apoyo adicional a los equipos médicos, ya agotados, en caso de que se produzcan incidentes con víctimas en masa.
En Jabal Amel, MSF ha enviado a un cirujano para reforzar el quirófano, y sus trabajadores están formando a los equipos de emergencia y proporcionándoles recursos y equipos adicionales en Nabatiyeh y Sour/Tiro.
Según el Ministerio de Salud Pública libanés, 558 personas perdieron la vida y otras 1.151 resultaron heridas entre el anuncio del alto el fuego y el 11 de mayo.
Según las mismas fuentes, desde el pasado 3 de marzo hasta el 11 de mayo, 108 trabajadores sanitarios han muerto en 141 ataques contra la misión médica y 251 han resultado heridos.
Fernando Calero