Geo Barents: el nuevo proceso de desembarco selectivo es inhumano, inaceptable e ilegal

El Geo Barents abandonó ayer el puerto de Catania y se preparará para volver a hacer rescates lo antes posible

MSB141493_Medium.jpg

Roma, 11 de noviembre de 2022- Tras 10 días en el mar y tres días de espera en el puerto de Catania, finalmente todos los supervivientes a bordo del Geo Barents pudieron tocar tierra el martes 8 de noviembre en un lugar seguro, lejos de la violencia y el sufrimiento del que huyeron en Libia.

Testimonios de supervivientes en el Geo Barents

DOCX - 31 Kb

En un primer momento, las autoridades italianas sólo permitieron el desembarco de 357 personas, dejando a 215 a bordo, como rehenes de un debate político y de una decisión ilegal que les impidió recibir asistencia y protección en tierra. Tras el desembarco selectivo, el estado psicológico y físico de algunas de las personas restantes se deterioró drásticamente. Un superviviente fue evacuado durante la noche del 6 al 7 de noviembre por fuertes dolores abdominales, y otros supervivientes mostraron signos de ansiedad y tuvieron ataques de pánico.

"El proceso de desembarco selectivo, basado en las condiciones médicas de los supervivientes, y el retraso en el desembarco llevado a cabo por las autoridades italianas son inhumanos, inaceptables e ilegales. Según el derecho marítimo internacional, los supervivientes rescatados en el mar deben ser desembarcados en un lugar seguro en un plazo razonable. Los instrumentos legales y las directrices pertinentes no condicionan el desembarco en un lugar seguro a la existencia de condiciones médicas u otras razones. Por el contrario, los Estados costeros responsables deberían hacer todo lo posible para minimizar el tiempo que los supervivientes permanecen a bordo del buque de asistencia, teniendo en cuenta las circunstancias particulares de un rescate, como la situación a bordo del buque de asistencia y las necesidades médicas", afirma Juan Matías Gil, coordinador General de las Operaciones en el Mediterréano Central de Médicos Sin Fronteras (MSF).

"Muchos de los supervivientes arrastraban traumas previos, fruto de la violencia y los abusos sufridos en Libia, en sus países de origen o a lo largo del viaje. La espera prolongada creó un fuerte malestar emocional y psicológico. Los episodios de insomnio, ansiedad y malestar físico y psicológico se hicieron más frecuentes día a día. Y por nuestra parte, no teníamos respuestas que dar cuando nos preguntaban por qué no podíamos desembarcar", dice Stefanie Hofstetter, jefa del equipo médico de MSF en el Geo Barents.

Youssouf* fue una de las 214 personas que tuvieron que permanecer a bordo durante más tiempo. En la tarde del 7 de noviembre, junto con otros dos supervivientes, tomó la decisión desesperada de saltar del barco al agua, para llegar al muelle del puerto. El tercero acabó volviendo a bordo, y dijo al equipo de MSF que había saltado sólo para ayudar a los otros dos, ya que temía que se hubieran ahogado. Youssouf* y Ahmed*, en cambio, pasaron la noche en el muelle y se negaron a comer y beber, a la espera de una decisión de las autoridades italianas. Tras más de 24 horas tumbados en el muelle, Ahmed (el otro superviviente que saltó del barco) presentaba fiebre alta y signos de deshidratación y fue trasladado al centro de salud más cercano para recibir asistencia médica por parte de las autoridades sanitarias italianas.

Youssouf y Ahmed (nombres ficticios) en el puerto de Catania después de lanzarse al agua desde el Geo Barents
Youssouf y Ahmed (nombres ficticios) en el puerto de Catania después de lanzarse al agua desde el Geo Barents

"Después de días y días en ese barco [el Geo Barents], me estaba volviendo loco. Tuve la sensación de que mi cuerpo y mis sueños se estaban desmoronando. Estoy agradecido por toda la ayuda que tuve a bordo, pero no podía soportar más esa situación", dijo Youssouf al miembro del personal de MSF que le atendió en el muelle, frente al Geo Barents. "Dejé el norte de Siria para ofrecer a mi familia una vida segura. Tengo cuatro hijas que he dejado atrás, con la esperanza de que pronto puedan acompañarme a Europa, a un lugar seguro. La más joven tiene sólo 6 años. Han visto caer bombas sobre nuestra ciudad en los últimos años, y ahora no pueden asistir a la escuela debido a la inseguridad que persiste en la zona. Los grupos armados están por todas partes y secuestran personas para pedir rescate. La situación está fuera de control y temo por sus vidas todos los días. Simplemente quiero encontrar un lugar donde puedan vivir libres de miedo y sentirse seguras. Ese es mi sueño y no dejaré que nadie me lo quite".

A Youssouf se le permitió finalmente desembarcar la noche del 8 de noviembre, junto con los demás supervivientes inicialmente excluidos del desembarco selectivo.

Akhtar*, un joven de 21 años de Bangladesh, dijo al personal de MSF que había dejado su país hacía casi dos años. Su viaje le llevó primero a Siria, Libia y, finalmente, al mar Mediterráneo, donde arriesgó su vida en un barco de madera abarrotado. ​

"No tenía ni idea de lo difícil que sería este viaje. Estuve en Libia más de un año, viviendo en un campamento con gente de varios países. Éramos nueve personas durmiendo en una habitación de diez metros cuadrados con un solo retrete para más de 200 o 300 personas. La policía llegó al campamento, arrestó a muchos de nosotros y me llevó a la cárcel. Al cabo de unos días me dieron un teléfono y me dijeron que llamara a mi familia. Nunca olvidaré a mi madre gritando al teléfono mientras los guardias me amenazaban con cortarme la mano con un machete mientras grababa. Mi familia acabó enviando el único dinero que tenía para liberarme. Nunca me perdonaré haber causado todo este dolor a mi madre. No he sabido nada de mi familia desde entonces. No saben si me ahogué en el mar. Sólo quiero llamarlos y decirles que he sobrevivido", explicó Akhtar.

El Geo Barents abandonó ayer el puerto de Catania y se preparará para volver al mar a rescatar a las personas que lo necesiten. Esta ha sido y seguirá siendo nuestra respuesta a las imprudentes políticas europeas y nacionales de no asistencia en el mar, condenando a las personas a ahogarse y negándose a desembarcarlas en un lugar seguro.

"Como organización humanitaria, continuaremos con las operaciones de salvamento en el mar, de acuerdo con el derecho marítimo internacional, según el cual hemos llevado a cabo nuestras actividades hasta ahora. Un rescate comienza cuando se saca a las personas del agua y concluye cuando todos los supervivientes desembarcan en un lugar seguro", añade Juan Matías Gil.

*Nombres ficticios


MSF ha llevado a cabo actividades de búsqueda y rescate (SAR) en el Mediterráneo central desde 2015, trabajando en ocho buques SAR diferentes (solos o en asociación con otras ONG). Desde el inicio de las operaciones SAR con el Geo Barents en mayo de 2021, MSF ha rescatado a 5.497 personas y recuperado los cuerpos de 11 que murieron en el mar. ​ ​ ​ ​ ​

Consigue actualizaciones en tu bandeja de correo

Al hacer clic en "Suscribirse", confirmo que he leído y acepto la Política de Privacidad.

Sobre MSF España

Médicos Sin Fronteras es una organización médico-humanitaria internacional que asiste a poblaciones en situación precaria y a víctimas de catástrofes de origen natural o humano y de conflictos armados, sin ninguna discriminación por raza, género, religión o ideología política. Su presencia independiente e imparcial en las crisis le permite dar una asistencia inmediata a las personas más necesitadas. La acción médica es la prioridad de MSF, pero la organización también recurre al testimonio como medio para provocar cambios en favor de las poblaciones a las que asiste.

Contactar

calle Zamora 54 08005 Barcelona

933046100

www.msf.es