Gaza: tras un mes sometidos al mortífero asedio impuesto por las autoridades israelíes, los suministros médicos esenciales se agotan
Los equipos de MSF se están viendo obligados a curar heridas sin analgésicos y a racionar medicamentos esenciales. La organización médica hace un llamamiento a las autoridades israelíes para que cesen inmediatamente el castigo colectivo a los palestinos
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Jerusalén, 2 de abril de 2025. - El asedio impuesto por las autoridades israelíes en Gaza, que dura ya un mes, hace que algunos medicamentos esenciales se estén agotando, lo cual deja expuestos a los palestinos a quedarse sin una atención médica que resulta vital, advierte Médicos Sin Fronteras (MSF). Mientras las fuerzas israelíes siguen bombardeando la Franja de Gaza, el bloqueo está privando a la población de sus necesidades más básicas, como alimentos, agua y medicamentos, lo que puede provocar un elevado número de complicaciones de salud y de muertes. MSF hace un llamamiento a las autoridades israelíes para que cesen inmediatamente el castigo colectivo a los palestinos y pongan fin a su inhumano asedio de Gaza. La organización médica pide también que Israel cumpla sus responsabilidades como potencia ocupante y que sus autoridades faciliten la entrada de ayuda humanitaria en Gaza a gran escala.
Durante más de un mes no ha entrado en Gaza ningún camión comercial ni de ayuda humanitaria, lo que supone el periodo más largo sin que entren camiones en la Franja desde el comienzo de la guerra. El 2 de marzo las autoridades israelíes impusieron un asedio total a Gaza y el 9 de marzo cortaron la electricidad, que es imprescindible para alimentar las plantas desalinizadoras de agua. Durante este tiempo, el bloqueo total de la ayuda y de la electricidad ha privado a la población de la mayoría de los servicios básicos.
"Mediante su asedio mortal, las autoridades israelíes han condenado a la población de Gaza a un sufrimiento insoportable", afirma Myriam Laaroussi, coordinadora de emergencias de MSF en Gaza. "Esta forma deliberada de hacer daño condena a miles de personas a tener que sufrir una muerte lenta; el asedio debe terminar inmediatamente".
El bloqueo ha obligado a los equipos de MSF a racionar los analgésicos, a ofrecer tratamientos menos eficaces o a rechazar a los pacientes por falta de medicamentos. Los equipos de la organización también se están quedando sin suministros quirúrgicos como anestésicos, antibióticos pediátricos y medicamentos para enfermedades crónicas como epilepsia, hipertensión y diabetes. Los trabajadores sanitarios de MSF que trabajan en varias clínicas de atención primaria están teniendo que llevar a cabo curas de heridas sin proporcionar analgésicos a los pacientes.
Además, en un momento que resulta especialmente crítico debido a la continua afluencia de pacientes heridos por los implacables ataques de las fuerzas israelíes, MSF ha tenido que dejar de donar bolsas de sangre al hospital Nasser. ya que la organización se ha quedado sin existencias.
En las clínicas de atención primaria de toda la Franja, la falta de jabón y de agua limpia se traduce en que los trabajadores de MSF estén viendo un aumento importante de personas que presentan afecciones cutáneas. En febrero, los equipos de MSF trataron 565 casos de afecciones cutáneas en la clínica Al Hekker de Deir Al Balah y 1.198 casos en la clínica Al Attar de Jan Yunis. En sólo dos semanas de marzo, el número de casos en Al Hekker había alcanzado ya los 437 -casi el 80% del total de febrero-, mientras que en Al Attar se habían tratado 711 casos, casi el 60% del total de personas que fueron atendidas en febrero.
Debido al bloqueo, los trabajadores sanitarios de MSF no pueden suministrar medicamentos para tratar afecciones cutáneas, sólo pequeñas cantidades de pomada para aliviar el dolor. Las afecciones cutáneas como la sarna requieren tratamiento para toda la familia a fin de evitar el contagio y la reinfección, pero sin medicamentos ni agua limpia estos contagios y reinfecciones resultan inevitables.
Para las personas con enfermedades no transmisibles, como hipertensión y diabetes, las consecuencias de la falta de tratamiento pueden acarrear graves complicaciones, como discapacidades permanentes y, en algunos casos, incluso la muerte. Desde el bloqueo, MSF solo ha podido suministrar medicamentos a los pacientes para que estos puedan cubrir sus necesidades durante un periodo de siete a diez días. Muchos ya se han quedado sin nada y no pueden continuar sus tratamientos.
"No me queda medicación para la tensión. Durante dos días, mi hijo intentó encontrar algo en distintos lugares, pero no lo logró", explica Sobheya Al-Beshiti, paciente de la clínica de MSF en Attar, Jan Yunis. "¿Qué puedo hacer? Si no tomo mi anticoagulante, mi nariz empieza a sangrar y empiezo a toser sangre".
Durante el mes sagrado musulmán del Ramadán y el Eid, los pacientes de las clínicas de MSF denuncian estar sufriendo pérdida de peso y no poder llevar a cabo una alimentación adecuada.
"Ahora mismo, mis niveles de sangre son bajos y mi peso también. No hay suficientes alimentos para poder coger algo de peso o aumentar mis niveles de sangre", explica una madre embarazada en una clínica de MSF en Al Mawasi, Jan Yunis. "La subida de precios es un gran problema en la ciudad; la gente no puede permitirse comprar artículos de primera necesidad debido a lo caro que está todo".
Fernando Calero