El agua como arma y castigo colectivo
Las autoridades israelíes han empleado la destrucción y la privación de agua y saneamiento de forma sistemática en su campaña contra la población de Gaza
Jerusalén / Ammán / Madrid, 28 de abril de 2026.- Un informe publicado hoy por Médicos Sin Fronteras (MSF) muestra que las autoridades israelíes han utilizado el acceso al agua como arma contra los palestinos, privando sistemáticamente a la población de Gaza del agua en una campaña de castigo colectivo. MSF insta a las autoridades israelíes a restablecer de inmediato el suministro de agua a la población de Gaza en los niveles necesarios. Los aliados de Israel deben utilizar su influencia para presionar a Israel para que deje de obstaculizar el acceso humanitario, incluidas las necesidades de infraestructuras hídrica.
La privación deliberada de agua a los palestinos es parte del genocidio de Israel. El informe de MSF, ‘El agua como arma: la destrucción y privación de agua y saneamiento por parte de Israel en Gaza’, documenta cómo el uso repetido del agua como arma por parte de las autoridades israelíes no constituye un acto aislado, sino parte de un patrón recurrente, sistemático y acumulativo. Esto ocurre junto con el asesinato directo de civiles, la devastación de centros de salud y la destrucción de viviendas, lo que obliga a desplazamientos masivos. En conjunto, constituyen una imposición deliberada de condiciones destructivas e inhumanas a la población palestina de Gaza.

“Las autoridades israelíes saben que sin agua la vida se acaba, y sin embargo han destruido de forma deliberada y sistemática las infraestructuras hídricas de Gaza, al tiempo que bloquean constantemente el acceso de los suministros relacionados con el agua”, afirma Claire San Filippo, responsable de emergencias de MSF.
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“Hay palestinos que han resultado heridos y han perdido la vida simplemente por intentar acceder a este bien básico”, añade San Filippo. “Esta privación, unida a las pésimas condiciones de vida, el hacinamiento extremo y un sistema sanitario colapsado, crea una tormenta perfecta para la propagación de enfermedades”.
Israel ha destruido o dañado casi el 90% de las infraestructuras de agua y saneamiento de Gaza, incluidas plantas desalinizadoras, pozos, tuberías y sistemas de alcantarillado según las Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial. Los equipos de MSF han documentado cómo el Ejército israelí ha disparado contra camiones cisterna claramente identificados y ha destruido pozos que constituían un salvavidas para decenas de miles de personas. A menudo se han producido incidentes violentos durante la distribución de agua a la población, que han causado heridas a palestinos y trabajadores humanitarios, además de daños al equipamiento.
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“Mi nieto estaba en Nuseirat, en julio [de 2025]. Fue a buscar agua potable”, recuerda Hanan, una mujer palestina de la Ciudad de Gaza. “Estaba haciendo cola con otros niños, y ellos [las fuerzas israelíes] lo mataron. Tenía 10 años... Ir a buscar agua no debería ser peligroso”.
El resultado acumulativo de la escasez de agua provocada por las autoridades israelíes es que, sencillamente, no es posible proporcionar agua suficiente a la población. Después de las autoridades locales, MSF es el mayor productor y uno de los principales distribuidores de agua potable en Gaza; sin embargo, entre mayo y noviembre de 2025, una de cada cinco de las distribuciones de agua realizadas por MSF se quedó sin agua, ya que los camiones no podían transportar agua suficiente para todas las personas que la requerían.
Las órdenes de desalojo del Ejército israelí han impedido a los equipos de MSF acceder a zonas donde habían suministrado agua a cientos de miles de personas, lo que ha provocado la interrupción de servicios esenciales y la pérdida de infraestructuras vitales.
Evolución de los puntos de distribución de agua de MSF desde el 16 de marzo de 2025 (durante el alto el fuego de dos meses) hasta el 20 de julio de 2025, cuando MSF perdió el acceso a muchas zonas, entre ellas Rafah y el norte de la Franja.
Reducción de los puntos de distribución de agua de MSF del 7 de septiembre de 2025 al 5 de octubre de 2025, tras la orden de evacuación emitida para toda la Ciudad de Gaza.Las autoridades israelíes han obstaculizado la entrada de materiales esenciales de agua y saneamiento en Gaza. Desde octubre de 2023, han cortado o restringido estrictamente el suministro de electricidad, combustible y materiales como generadores, sus repuestos y aceite de motor, fundamentales para el funcionamiento de los sistemas de tratamiento y distribución de agua. Una de cada tres solicitudes de MSF para introducir suministros críticos de agua y saneamiento ha sido rechazada o ha quedado sin respuesta. Estos suministros incluyen unidades de desalinización de agua, bombas, cloro y otros productos químicos para tratar el agua, depósitos de agua, repelentes de insectos y letrinas. Muchos de los artículos que fueron aprobados por las autoridades israelíes fueron posteriormente rechazados en la frontera.
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“Necesitamos agua”, dice Ali, un palestino desplazado que vive en un campamento en Deir al Balah. “No tiene sentido. Es como si le estuviéramos pidiendo al mundo lo indispensable para vivir”.
Las consecuencias de esta privación de acceso al agua son de gran alcance para la salud, la higiene y la dignidad de las personas, especialmente para las mujeres y las personas con discapacidad. El acceso a la higiene básica, incluyendo agua limpia, jabón, pañales y productos de higiene menstrual, se ha vuelto extremadamente difícil. La gente se ve obligada a cavar hoyos en la arena a modo de retretes, que se inundan y contaminan el entorno y las aguas subterráneas con heces.
La falta de acceso al agua y a la higiene, unida a una vida en condiciones precarias e indignas, como tiendas de campaña superpobladas y refugios improvisados, también provoca un aumento de las enfermedades, entre ellas infecciones respiratorias, enfermedades de la piel y diarreicas. Las enfermedades cutáneas representaron casi el 18% de las consultas de atención sanitaria general de MSF en 2025, mientras que entre mayo y agosto de 2025, los equipos de MSF constataron que casi una cuarta parte de las personas había padecido una enfermedad gastrointestinal en el mes anterior.
MSF es el mayor productor de agua potable en la Franja de Gaza después de las autoridades locales. En marzo de 2026, gracias a mejoras graduales a pesar de las condiciones extremadamente restrictivas, MSF produjo o distribuyó más de 5,3 millones de litros de agua al día en Gaza, el equivalente a las necesidades mínimas de más de 407.000 personas —uno de cada cinco habitantes de la Franja—. Durante el mes de marzo, MSF distribuyó más de 100 millones de litros: eso supone 1.507 km de bidones de 20 litros alineados, lo que equivale a una distancia que se extiende desde Madrid hasta Turín.
Guillermo Algar