Ébola en RDC: a contrarreloj en el epicentro de la epidemia
Los equipos de MSF forman a los trabajadores de los centros médicos y habilitan los primeros centros de tratamiento de ébola de la organización
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Goma, Kivu Norte, 23 de mayo de 2026.- Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) están trabajando día y noche en una respuesta de emergencia a gran escala en el este de la República Democrática del Congo (RDC). La intervención se lleva a cabo en estrecha colaboración con las autoridades sanitarias congoleñas y con otros socios, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS).
MSF está desplegando personal médico y logístico con amplia experiencia en el tratamiento de fiebres hemorrágicas virales. Solo en la provincia de Ituri, epicentro del actual brote, unos 50 trabajadores internacionales llegarán próximamente a las zonas afectadas para trabajar con unos 480 profesionales contratados localmente.
Paralelamente, suministros y equipos médicos esenciales están siendo enviados a las provincias afectadas desde Kinshasa y desde el centro logístico de MSF en Kampala, Uganda. En Ituri, 3.000 equipos de protección individual (EPI) llegaron a Bunia el pasado 19 de mayo, y se espera que otros 60.000 equipos adicionales procedentes de Europa lleguen a finales de la próxima semana.
Los equipos de MSF también están trabajando en la instalación y rehabilitación de Centros de Tratamiento de Ébola (CTE). En Mongbwalu, en la provincia de Ituri, donde se notificó el primer grupo de casos sospechosos, MSF va a establecer un centro de tratamiento en colaboración con el Ministerio de Salud. En Goma, capital de Kivu Norte, la organización está rehabilitando actualmente un CTE en la localidad de Munigi. Este centro contará con una capacidad de 80 camas, destinadas tanto a pacientes con sospecha de ébola como a casos confirmados, y su uso se ajustará en función de la evolución del brote.
Asimismo, en Kivu Norte, MSF está instalando una sala de aislamiento en el hospital de Kyeshero, centro al que la organización ya brinda apoyo en áreas como pediatría, nutrición y aislamiento. MSF ha contribuido también al refuerzo de las medidas de aislamiento y a la formación del personal sanitario de este hospital en el manejo de casos de ébola.
"La prioridad se centra en definir el circuito de pacientes y en volver a poner en funcionamiento instalaciones que se utilizaron durante el último brote", afirma Max-Yvon Bangui, coordinador médico adjunto de MSF en Kivu Norte.
"La idea es, poner en marcha rápidamente las medidas de aislamiento y para ello estamos trabajando en la logística y el sistema de agua y saneamiento. Esto implica establecer vías de atención a los pacientes, implementar la gestión de residuos, del agua y de la desinfección. Hay que establecer circuitos de agua limpia y de agua clorada y poner en marcha todas las medidas de protección. Hay grifos marcados en rojo y otros en azul: el azul es agua limpia normal, y el rojo es agua clorada con una solución de cloro al 0,5 %", explica Christian Amane Migambi, coordinador adjunto de logística de MSF desde el CTE de Munigi.
Aunque las actividades concretas se definirán en coordinación con las autoridades sanitarias, una respuesta típica frente al ébola se articula en torno a seis pilares principales: la atención y el aislamiento de los pacientes; el rastreo y seguimiento de contactos; la sensibilización comunitaria sobre la enfermedad, su prevención y los lugares donde buscar atención; la gestión de entierros seguros; la detección proactiva de nuevos casos; y el apoyo a las estructuras sanitarias existentes.
Además, MSF reforzará las medidas de prevención y control de infecciones en todos sus proyectos en curso para proteger a pacientes y personal, y para garantizar que la población continúe teniendo acceso a la atención sanitaria. La experiencia de brotes anteriores ha demostrado la importancia de mantener los servicios de salud habituales, como el tratamiento de la malaria, la vacunación contra el sarampión y la atención en salud sexual y reproductiva. "Vamos a reforzar los equipos, tenemos otras enfermedades con potencial epidémico actualmente en curso, como el sarampión y el cólera", añade Max-Yvon Bangui.
El ébola no es la única emergencia de salud pública que enfrenta RDC. En el este del país, las principales causas de mortalidad siguen siendo enfermedades prevenibles como la malaria y el sarampión. En un contexto marcado por múltiples crisis humanitarias, especialmente en las regiones orientales, una de las prioridades de MSF será mantener sus actividades médicas existentes y garantizar el acceso continuo de la población a una atención sanitaria esencial.
"El mensaje que hay que transmitir a la comunidad internacional es, ante todo, que se trata de una epidemia que va requerir la movilización y la contribución de todos", concluye Bangui.
Guillermo Algar
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