Civiles y equipos de MSF atrapados por la violencia en Walikale, Kivu Norte
En los últimos días, se han escuchado intensos tiroteos en las inmediaciones de la base de la organización

Walikale (RDC), 02 de abril de 2025.- Los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC) y los grupos del M23/AFC y sus respectivos aliados alcanzaron la ciudad de Walikale, en Kivu Norte, el pasado 19 de marzo. La escalada de violencia ha obligado a los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) a permanecer en su base del hospital general de Walikale.
En los últimos días, se han escuchado intensos tiroteos en las inmediaciones de la base de MSF, lo que pone en relieve los riesgos extremos a los que se enfrentan tanto el personal sanitario como la población civil. “Nuestros equipos sobre el terreno se están viendo obligados a interrumpir temporalmente las actividades médicas cuando estallan los combates. La seguridad de nuestro personal y nuestros pacientes es nuestra máxima prioridad”, señala Natalia Torrent, coordinadora general de MSF en Kivu Norte.
Hace dos semanas, un fuego cruzado alcanzó la base logística de la organización en Walikale, afectando a las estructuras y algunos vehículos. También se produjeron explosiones masivas cerca del hospital general de la ciudad, donde MSF apoya al Ministerio de Salud. Y el pasado 22 de febrero, Jerry Muhindo Kavali, trabajador de MSF en Masisi, una localidad situada también en Kivu Norte, falleció a causa de la herida de bala que sufrió mientras se encontraba en la base de MSF.

Los enfrentamientos actuales están deteriorando la situación humanitaria en la región. El 80% de la población ha huido de la ciudad a causa de los disparos. Más de 700 personas desplazadas han encontrado refugio en el hospital general de Walikale, lo que supone una presión adicional para obtener recursos médicos que ya de por sí son limitados.
Escasez crítica de medicamentos esenciales
A día de hoy, los retos logísticos siguen siendo críticos: no hay rutas viables por carretera o aire que faciliten el transporte de suministros y personal. El último suministro aéreo llegó el 17 de enero y, como el aeropuerto sigue sin estar operativo, la entrega de suministros humanitarios sigue siendo un reto.
“Nuestros equipos sobre el terreno empezarán a enfrentarse a la escasez de medicamentos esenciales en dos semanas. Esto complicará aún más la capacidad para proporcionar asistencia médica de urgencia”, prosigue Torrent.
La organización pide una vez más a todas las partes beligerantes que respeten y protejan a la población civil, las instalaciones médicas y el personal sanitario, y que faciliten la entrega de suministros médicos en la zona. MSF exige urgentemente que se garantice el acceso seguro a la atención sanitaria para todos los afectados por el conflicto.