Chad/Sudán: MSF atiende a 116 personas heridas por drones en un mes
La organización advierte del aumento de víctimas civiles en los ataques
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Tiné (Chad), 4 de junio de 2026.- Desde principios de mayo, los ataques con drones en las inmediaciones de Tina, en Sudán, cerca de la frontera con Chad, se han intensificado. Esto ha provocado repetidas llegadas de personas heridas al hospital de Tiné, en Chad, apoyado por Médicos Sin Fronteras (MSF). En las últimas semanas, la población local ha informado de ataques casi a diario, atribuidos a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) de Sudán, con hasta cinco o seis en algunos días.
Desde comienzos de mayo, el hospital de Tiné ha atendido a 116 personas heridas por estos ataques. Solo entre el 17 y el 26 de mayo se registraron 69 ingresos. El 24 de mayo, un ataque alcanzó un puesto de café muy concurrido del mercado de Tina, lo que provocó la llegada de 35 personas heridas en un solo día. Tres de ellas fueron declaradas muertas a su llegada al hospital y, según los informes, varias más murieron en el lugar del ataque. Entre las víctimas había mujeres y niños.
“Estamos recibiendo pacientes tras horas de viaje, a menudo en condiciones extremadamente difíciles y críticas”, explica Issiaka Abdou, coordinador general de MSF en Chad. “Las lesiones que tratamos suelen ser muy graves, como quemaduras severas, traumatismos causados por explosiones y múltiples heridas. Recientemente atendimos a un niño con quemaduras graves en la cara, los brazos y las piernas. Cada retraso en la evacuación reduce las posibilidades de supervivencia de las personas más gravemente heridas”.
Los equipos médicos de MSF también están observando un cambio alarmante en el perfil de las personas atendidas.
“En los últimos días estamos viendo un número cada vez mayor de mujeres y niños entre las personas heridas”, señala Issiaka Abdou. “El 26 de mayo, todas las personas atendidas tras los ataques con drones eran civiles. Esto demuestra hasta qué punto la población que vive en esta zona fronteriza está expuesta a la violencia”.
La región fronteriza entre Chad y Sudán se ve gravemente afectada por el conflicto en Darfur, el desplazamiento forzado de la población y el acceso limitado a servicios esenciales, incluida la atención sanitaria. Los ataques repetidos están agravando aún más una situación humanitaria ya de por sí crítica.
“Los centros de salud de esta región trabajan en un contexto extremadamente difícil, con enormes necesidades y recursos muy limitados”, afirma Cissé Boucari Hamadoum, coordinador del proyecto de MSF en Tiné. “A pesar de estas limitaciones, nuestros equipos siguen prestando atención médica de emergencia y respondiendo a las llegadas masivas de personas heridas, en coordinación con las autoridades sanitarias de Chad”.
MSF proporciona atención médica en el hospital de Tiné y, cuando es necesario, organiza su derivación a otros centros de salud, incluidos hospitales en Abéché, para los casos más graves.
La población civil nunca debería pagar el precio de los conflictos armados. Es fundamental que las personas estén protegidas y que quienes resultan heridas puedan acceder a atención médica de forma rápida y segura. Desde el inicio de la guerra en Sudán en abril de 2023, más de 900.000 personas refugiadas sudanesas han buscado refugio en el este de Chad. En respuesta a esta crisis, MSF ha ampliado sus actividades en las provincias de Sila, Wadi Fira y Ouaddaï.
En el este de Chad, los equipos de MSF trabajan en Adré, Ouré Cassoni, Iridimi, Touloum, Aboutengué y Metche, así como en las aldeas circundantes de la provincia de Ouaddaï y en Tiné, en la provincia de Wadi Fira. Allí proporcionan atención médica de emergencia y apoyan a centros médicos que atienden tanto a las comunidades refugiadas como a las comunidades de acogida.
Silvia Fernández